Fuente o Medio: El Economista
Publicación: 29/04/2026
Copark incorpora cuatro aparcamientos urbanos con explotación hasta 2056
La operación, cerrada tras recibir las autorizaciones de las administraciones concedentes, incorpora 1.532 plazas a la cartera del grupo y prolonga la explotación de los activos hasta 2056.
No todas las adquisiciones cambian la fotografía de una compañía, pero algunas la reordenan. La compra que Copark acaba de cerrar representa cuatro aparcamientos más en cartera y un total de 1.532 plazas más a las actuales. En esta operación, entra una nueva ciudad en el mapa y una capital reforzada y se ha perfeccionado tras recibir ambas partes las autorizaciones administrativas necesarias y cierra un acuerdo alcanzado a finales de 2025.
El perímetro de la compra abarca el 100% de las participaciones de Sacyr en cuatro sociedades concesionales: tres en Madrid y una en Valladolid. La concesión, otorgada en su día por los respectivos ayuntamientos, se extiende hasta 2056. Hablamos, por tanto, no de una adquisición coyuntural, sino de una incorporación a largo plazo.
Tres direcciones en Madrid, distintas entre sí
Los tres aparcamientos madrileños comparten ciudad y muy poca cosa más. Cada uno responde a un perfil propio.
El primero está en la calle Juan Esplandiú, en el barrio de Estrella. Es una zona de tipología eminentemente residencial, pero con un volumen de actividad terciaria notable, lo que se traduce en una demanda mixta entre abonados y rotación. El segundo, en Daoíz y Velarde, en el barrio de Pacífico, queda muy próximo a la estación de Puerta de Atocha; aquí entra en juego un factor adicional, el del viajero, que altera por completo los patrones de uso respecto a un parking puramente de barrio. Y el tercero, en la calle Virgen del Sagrario, en el complejo de Virgen del Romero (barrio de La Concepción), opera en un entorno consolidado de la zona este de la capital, con una clientela más estable.
Con esta operación, Copark pasa a contar con seis aparcamientos en Madrid, sumándose a los que ya gestiona en Plaza de Santo Domingo, en el Hotel Meliá Inn de Valdebebas y en el Colegio de Registradores, en Alcalá 540. La compañía consolida así una presencia distribuida por zonas funcionalmente muy distintas de la ciudad —centro histórico, nuevo desarrollo del norte, eje del aeropuerto, Atocha— que es, probablemente, una de las claves de su estrategia: no concentrarse, repartirse.
Nuevo debut: Copark aterriza en Valladolid
El cuarto activo de la operación se encuentra en la Plaza del Milenio de Valladolid, un espacio público de referencia muy próximo al centro. Para Copark, este aparcamiento tiene un valor que excede el de su propia cuenta de resultados: es la puerta de entrada a un nuevo mercado. La compañía no operaba hasta ahora en Castilla y León, y entrar lo hace con un activo concesional ya en marcha, con explotación garantizada hasta 2056 y con la curva de aprendizaje propia del sector ya recorrida por el operador anterior. Pocas formas hay de estrenarse mejor en una ciudad.
Una cartera que supera los 30 aparcamientos
Con esta adquisición, la cartera de Copark pasa a tener más de 30 aparcamientos y por encima de las 30.000 plazas de rotación. La compañía, controlada por Vebasa Inversiones y dirigida por su fundador, Antonio Vela, se consolida como uno de los actores nacionales relevantes del segmento. El crecimiento, además, llega por la vía de la concesión —aparcamientos regulados, con contratos de largo recorrido y administraciones públicas como contraparte—, que es donde el modelo de gestión integral del grupo tiene más recorrido.
Lo que aporta la operación, en términos estratégicos, va más allá del incremento bruto de plazas. Por un lado, da escala a una posición ya consolidada en Madrid: pasar de tres a seis aparcamientos en la capital no es solo crecer, es ganar densidad operativa, sinergias de gestión y capacidad de respuesta. Por otro, abre una ciudad nueva en una geografía que la compañía aún no había trabajado. Y, en tercer lugar, todos los activos vienen con un horizonte concesional largo —2056— que aporta visibilidad y estabilidad al plan de negocio.
La otra cara de la operación: la rotación de activos de Sacyr
Para Sacyr, la venta encaja en una lógica distinta pero igualmente clara. El grupo presidido por Manuel Manrique y dirigido por Pedro Sigüenza como consejero delegado lleva varios trimestres ejecutando una estrategia de rotación de activos maduros con el objetivo de obtener recursos adicionales con los que financiar nuevos proyectos y, en su caso, reducir endeudamiento. La operación de aparcamientos, de tamaño acotado, se inscribe en esa hoja de ruta, después de que en 2025 el grupo cerrase también la venta de sus participaciones en tres autopistas en explotación en Colombia al fondo británico Actis.
El movimiento se produce, además, en un momento singular para Sacyr. La compañía ha decidido demorar la entrada de un socio en Voreantis, la plataforma de nueva creación en la que pretende agrupar gran parte de sus concesiones en explotación en el mundo. Ese proceso se ha visto interrumpido por la ofensiva comercial que el grupo está desplegando en Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Italia y Portugal, con la que aspira a elevar la dimensión de su negocio concesional. Y a finales de 2026 presentará al mercado un nuevo plan estratégico, adelantándose un año al final del vigente (2027).
Dos compañías, dos estrategias distintas, una misma transacción. Para Sacyr, una desinversión coherente con su rotación de cartera. Para Copark, un paso más en la consolidación de un proyecto de crecimiento sostenido en el mercado de la concesión de aparcamientos en España, con una agenda que ahora incorpora a Valladolid y refuerza, en paralelo, la posición del grupo en una de sus plazas más relevantes.